Villa de Bernal
Bernal significa Peña, pero así se llama con el pleonasmo este mágico lugar. Peña de Bernal o Villa de Bernal.
Se encuentra el tercer monolito más grande del mundo, en el municipio de Ezequiel Montes en el Estado de Querétaro.
Para muchos es un lugar esotérico, un centro de magnetismo, en realidad es eso y más. Para los que gustan de aventuras pueden escalar profesionalmente el monolito de 288mts de altura, los que no, pues pueden subir a punta de calcetín hasta donde está el puente para evitar accidentes innecesarios.
A las orillas y faldas del monolito encuentran chacharas de cuarzos, y cosas esotéricas que los lugareños explotan como parte del atractivo.
Yo los invito a que vayan, yo aprovecho para hacer ejercicio con mi labrador precioso que sube gustoso todo el camino sinuoso que representa el reto del monolito.
Se puede pasear por el pueblito que es más que pintoresco, y la historia alrededor del pueblo desde que los chichimecas habitan ahí es fascinante.
Por la tarde en los portales de la garnacha, encuentran unos tamales de hmmmmmmm.. De salida pueden pasar a Tequisquiapan que dejaré un espacio especial para ese lugar que me encanta.
Los invito a que los fines de semana salgan fuera del D.F, les recomiendo cerca Tepotzotlán, más intrépidos en recorrer km pues Tequisquiapan y Peña de Bernal.
Los paisajes de la carretera a Querétaro me parecen fascinantes, los cactus y la tierra seca evocan en mi mente escenas mágicas de los cuentos de Juan Rulfo, que parecen estar contenidas en cada roca de estos valles y montañas.
Cerca de Bernal el terreno se vuelve mas plano y la vista puede pederse en la inmensidad del horizonte, que repentinamente se ve interrumpido por un monumental bloque de piedra, ahí frente a mi se encuentra la Peña.
Parece salida de la nada, brotada del suelo o caída del cielo, no es una montaña y es más que una gigantesca roca, mientras me acerco voy comprendiendo por que la envuelve un hálito de magia y misterio.
A sus pies encontramos la Villa de Bernal, uno de los pueblos mágicos que parece sacada de un cuento de hadas; "un lugar en donde se detuvo el tiempo".
Desde que llegue al sitio sentí lo especial del lugar, no sólo por la belleza de la Villa, el paisaje y la Peña, sino efectivamente por su energía, que de alguna manera me atrapó, y se introdujo en mi a manera de sueños y visiones. No lo van a creer pero la longevidad de los lugareños es impresionante.
Son innumerables las historias y leyendas de sucesos extraños en el pueblo y sus alrededores, lo que hacen de este lugar un sitio exquisito para los interesados en estos temas (para ellos recomiendo ampliamente consultar el libro Atoyocan Bernal que se consigue en pueblo) Pequeño, calido, acogedor y limpísimo, este pueblo vive fundamentalmente del turismo, la venta de piedras semipreciosas y la manufactura de prendas, tapetes y cojines de lana.
Cómo llegar:
-En coche: Por la autopista 57 (México - Queretaro), un poco antes de San Juan del Rio se toma la carretera 120 hacia Tequisquiapan, pasando este, en Ezequiel Montes, se toma la carretera estatal 4 hacia Bernal.






Comentarios sobre Villa de Bernal
Dormiré sonámbulo, deambulando dormido buscando en mi camino la razón fundamental de tu enojo; hay una ecuación marca diablo, de tercer grado en mi cerebro (...) que me mantendrá vertical y no acostado, con una interrogante existencial encendida:
... ¿Qué lanzas quebró mi Danza Rebelde de Rasputín y Su Pluma? Por Dios ( Alá, Jehová, Yavé, por todos todos) que pasó... ¡ha ya se! un lapsus de aucencia de Alegría.
Saludos
Leonardo Cipet G.
Pd. visitaré tu pagina con mayor atención, comprención y devoción, lo prometo.