Más del PRI
Peña, se llevó la ovación como buen ROCK STAR de los priistas al arrancar los trabajos de la 20 Asamblea Nacional del PRI en Aguascalientes
Con la delegación más numerosa y con la mejor ubicación, los priistas mexiquenses se impusieron a las demás y contagiaron a las militancias de otros estados con la consigna: "!Enrique! !Enrique! !Enrique!.
Yo si fuera priista le aplaudo más al gober de Veracruz. !Fidel! !Fidel! !Fidel!. Pero bueno no superó la porra pero tampoco fue escasa como a cierto personaje del senado.
Abajo les pongo textual la fuente donde se expone que el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, busca la candidatura a la gobernatura de Nuevo León.
Ojalá sí regrese a la vida política activa, y no es una incongruencia como señala el artículo que reproduzco a letra de su autor, gente de su calibre se necesita otra vez en escena en el PRI, dirigiendo y organizándolo. Ahora sí que soy subjetiva, puesto que soy fan del Dr. Carlos Salinas de Gortari.
,con todo el respeto. En su libro la década perdida , leemos un replanteamiento de la ideología del liberalismo social, ante el fracaso de lo que llama "la mancuerna perfecta", la alianza entre neoliberalismo y populismo autoritario.
Destaca ""Neoliberales y populistas, causaron entre 1995 y 2006 decepción, desesperanza y menos voluntad nacional, así como "una gran ansiedad por el destino de la próxima generación"".... Será en otro post que hablaremos del libro "La década perdida".
Reproduciendo la fuente textualmente.Por Ramón Alberto Garza / Reporte Índigo (por su interés, se reproduce)
Carlos Salinas de Gortari quiere volver a la política activa. Y está considerando salir a buscar la candidatura del PRI a la gubernatura de Nuevo León.
Desde hace algunos días, el controvertido ex presidente de México evalúa, pide opiniones y cabildea sobre la posibilidad de que su partido lo postule para ser el sucesor de Natividad González Parás.
Para algunos, a simple vista, la propuesta parecería absurda. ¿Para qué buscaría un ex presidente de México su regreso a la política, sobre todo a una posición formal de menor rango que la que tuvo en Los Pinos?
Para otros, sin embargo, es sólo la antesala de un proyecto político estratégico que posicionaría a Carlos Salinas como el líder formal del PRI, en la lucha de ese partido por reunificar la república y reconquistar la Presidencia en 2012. Con base en este supuesto, el ex mandatario aspiraría a convertirse en el gobernador de una de las entidades política y económicamente más poderosas del país, sólo superada por la Ciudad de México, en manos del PRD, y por el Estado de México, hoy gobernado por su delfín, Enrique Peña Nieto.
Carlos Salinas confía en que el electorado de Nuevo León le daría su respaldo mayoritario en las urnas, considerando los beneficios que le dejó a la entidad durante su mandato, sobre todo entre las clases populares de la entidad.
Y una vez instalado como gobernador, el ex presidente tendría las cartas credenciales para operar a través de la Conago (Conferencia Nacional de Gobernadores), el organismo político informal que desde el sexenio de Vicente Fox se ha convertido en un contrapeso priista al poder de los presidentes panistas.
Después de todo, de los 32 estados que integran la república, una mayoría de 18 son gobernados por el PRI. Pero sobre todo, Carlos Salinas se convertiría en el pivote político estratégico del poderoso e influyente bloque fronterizo de gobernadores priistas, integrado por los mandatarios tricolores de Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila, Chihuahua y Sonora.
No hay que olvidar que los apoyos electorales bajo la mesa que dieron Eugenio Hernández, Natividad González Parás, Humberto Moreira y Eduardo Bours fueron los que apuntalaron el controvertido triunfo del PAN y de Felipe Calderón en la contienda presidencial de 2006.
Tampoco hay que ignorar que los dos ejes de poder priista que coordinaron esta operación política, antimadracista primero y antilopezobradorista después, fueron Elba Esther Gordillo y el mismo Carlos Salinas.
Para el ex presidente de México, instalarse en la gubernatura de Nuevo León sería la oportunidad de volver a emerger a la superficie del primer plano político, dejando atrás las sombras desde donde hoy opera, guste o no, como el hombre más influyente de la política en México.


